V Centenario de la Escuela de Salamanca 1526-2026
Hace quinientos años, en las aulas de la Universidad de Salamanca, nació una forma de pensar que no se conformó con explicar el mundo: se atrevió a discutirlo para hacerlo más justo. La Escuela de Salamanca puso en el centro la dignidad de la persona y abrió debates que siguen marcando nuestro presente: los derechos humanos, el derecho internacional, la libertad de conciencia, el poder y sus límites, el valor de las cosas y el precio justo.
Hoyo 14

Juan de Mariana
Juan de Mariana fue un destacado jesuita, historiador, teólogo y pensador político de la Escuela de Salamanca, cuya obra abarcó desde la teoría monetaria hasta la filosofía política, incluyendo una defensa radical de la soberanía popular y una influyente crítica del absolutismo real. Nacido en Talavera de la Reina en 1536, ingresó en la Compañía de Jesús a los diecisiete años y desarrolló la mayor parte de su carrera intelectual en Toledo, aunque su formación y pensamiento se enmarcan claramente dentro de la tradición salmantina.
Su obra más conocida, De rege et regis institutione (Sobre el rey y la institución real, 1599), escrita para la educación del futuro Felipe III, contiene una de las defensas más explícitas del tiranicidio en la tradición escolástica. Mariana argumentó que cuando un gobernante se convierte en tirano –definido como aquel que destruye el bien común, viola las leyes fundamentales o gobierna para su beneficio privado– el pueblo, individual o colectivamente, tiene derecho a deponerlo e incluso a matarlo, siempre que no exista otra vía legal y el acto sea aprobado por la comunidad. Esta postura, aunque polémica, se fundamentaba en la concepción salmantina de que la soberanía reside originariamente en el pueblo, quien la delega condicionalmente en el gobernante.
En el ámbito económico, Mariana es reconocido como uno de los principales exponentes de la teoría cuantitativa del dinero dentro de la Escuela de Salamanca. En su tratado De monetae mutatione (Sobre la alteración de la moneda, 1609), analizó con rigor las consecuencias de la devaluación monetaria practicada por la Corona. Argumentó que la manipulación del valor nominal de la moneda por parte del príncipe –reduciendo su contenido metálico mientras mantenía su valor facial– constituía una forma de impuesto oculto, fraudulento e injusto, que perjudicaba especialmente a los pobres y a los acreedores, generaba inflación y destruía la confianza en el sistema monetario. Su defensa de una moneda estable y de contenido real prefiguró principios fundamentales de la política monetaria moderna.
Como historiador, Mariana es autor de una monumental Historiae de rebus Hispaniae (Historia general de España, 1592-1605), escrita originalmente en latín y luego traducida por él mismo al castellano. Esta obra, que abarca desde los orígenes legendarios hasta la muerte de Fernando el Católico, combinó el rigor documental con una visión moral y política, buscando extraer lecciones para el gobierno presente. Su estilo narrativo y su enfoque crítico hacia ciertas decisiones reales le granjearon tanto reconocimiento como conflictos con la autoridad, llegando a ser encarcelado brevemente por la Inquisición.
En su pensamiento político, Mariana desarrolló una teoría del origen contractual del poder que anticipó elementos del constitucionalismo moderno. Sostuvo que la sociedad civil surge de un pacto natural entre individuos libres e iguales para garantizar la seguridad y el bien común. De este pacto se deriva la autoridad política, que siempre debe ejercerse dentro de los límites de la ley natural y el derecho divino. Criticó el absolutismo emergente de su tiempo y defendió un modelo de monarquía limitada, donde el rey gobierna con el consejo de las Cortes y respetando los fueros y libertades tradicionales.
En el ámbito moral y religioso, Mariana mantuvo posiciones rigoristas dentro del pensamiento de la Contrareforma. Defendió la superioridad de la vida comunitaria y ascética, criticó la ostentación y el lujo en la corte, y abogó por una iglesia purificada y cercana a los ideales evangélicos. Aunque fiel a la Compañía de Jesús, sus posturas independientes y críticas le generaron tensiones tanto con la orden como con la Corona.
La influencia de Juan de Mariana se extendió más allá de la península ibérica, especialmente a través de su teoría del tiranicidio, que fue discutida, criticada y utilizada en los debates políticos de la Europa moderna, particularmente durante las guerras de religión y las revoluciones inglesas del siglo XVII. En el campo económico, su análisis de la inflación y su defensa de la estabilidad monetaria han sido revalorizados por la historiografía económica contemporánea, que lo sitúa como un precursor clave de la economía política clásica.
FUENTES UTILIZADAS PARA EL TEXTO
- Mariana, Juan de (1599). De rege et regis institutione. Toledo: Pedro Rodríguez.
- Mariana, Juan de (1609). De monetae mutatione. Colonia: Herederos de Arnold Birckmann.
- Mariana, Juan de (1592-1605). Historiae de rebus Hispaniae. Toledo: Pedro Rodríguez.
- Gómez Rivas, León (2000). El pensamiento político de Juan de Mariana: entre el tiranicidio y el maquiavelismo. Madrid: Editorial de la Universidad Complutense.
- Laures, John (1928). The Political Economy of Juan de Mariana. Nueva York: Fordham University Press.
- Fernández-Santamaría, José A. (1997). Reason of State and Statecraft in Spanish Political Thought, 1595-1640. Lanham: University Press of America.
- Hamilton, Earl J. (1934). American Treasure and the Price Revolution in Spain, 1501-1650. Cambridge: Harvard University Press.
- Lewy, Guenter (1960). Constitutionalism and Statecraft during the Golden Age of Spain: A Study of the Political Philosophy of Juan de Mariana, S.J. Ginebra: Librairie Droz.
- Chafuen, Alejandro A. (2003). Faith and Liberty: The Economic Thought of the Late Scholastics. Lanham: Lexington Books.


